Una vez más me ha tocado viajar con Ryanair. He ido este fin de semana a ver en directo el Carrusel Deportivo, y a la vuelta he viajado con Ryanair.
Una ganga, dos personas 29 euros, a las 22:15, pero con el contratiempo de que el aterrizaje se realizaría en Girona.
Hasta ahí ningún problema, pero cuando llegue a la puerta de embarque me encuentro que nuestro vuelo se había retrasado 30 minutos. En la puerta de embarque asignada, estaban embarcando gente para otro vuelo de Ryanair con destino Roma, entonces nos tocó esperar. Media hora después el vuelo de Roma inicia su puesta en marcha y se va de Madrid. Por fin nos llaman para que nos coloquemos en la puerta de embarque. Ahí nos colocamos y por fin llega nuestro avión, el problema es que tiene que descargar todo el pasaje que lleva, entonces un quarto de hora más. 50 minutos después de la salida programada, nuestro vuelo despega.
El vuelo estuvo bastante bien, salvo el aterrizaje, cuando el avión tocó tierra pegó dos botes, a los que vuelan con Ryanair estarán acostumados, pero aterrizan a demasiada velocidad.
Con una hora de retraso llegamos y ahora aquí al día siguiente os lo explico.